"Pedro Velez" en Facebook no soy yo

Algun loquito --el que todos ya conocemos--esta usando mis fotos y nombre para pedirte que te hagas su amigo en Facebook. Esta es la cuarta vez que ocurre. Parece que no quiere que visite las exposiciones en la isla. Debe tener mucho miedo. Bendito...

(That Facebook profile with the name and pictures of "Pedro Velez" its a phony ( and funny) fake profile made by an artist or gallerist angry at my reviews)


Ahora, tengo que admitir que me halagan, me mueve a lagrimas saber que todavía soy de impacto e importancia...sin estar en la isla....tal vez deberia regresar y quedarme aqui por siempre.

Es oficial: Tu arte y cultura se jodió


Giselle Blondet?



pobre Ricardo Alegría, no solo la Fischler te espetó la estaca en tus últimos días sino que te han hecho la escultura más estúpida del mundo...


es hora de saltar...



las ratas



Miguel, te apreciamos, no lo cojas a mal


1. Ratas velando por tu Cultura


La Fischler desmanteló el ICP bajo las órdenes del Estado y el premio es tener un cheque seguro corriendo el "Museo" de la Universidad Ana G. Ménedez hasta que le llegue la hora del retiro. Nos recuerda mucho a Miyuca La Muda. Recordar es vivir : Fischler no defiende a las batatas ni a la cultura 


2. Ahora todos son críticos de arte y cultura en Puerto Rico 


Miguel Rodríguez Casellas me cae bien, no puedo negar que me gusta su rancio y exótico verbo de corte elitista cuando critica la cafreria del boricua bestial. Su ataque a nuestro político favorito de closet Rivera Shatz , en la sección buscapié del Día fue genial. En realidad su sección es lo único original en todo el periódico. No así su reciente ataque (La Mostra) a las protestas bobas de los artistasos durante la Muestra Nacional de Arte. Anyway...la cosa esa de ponerle mantos negros a las obras y hacer un "Manifesto" en realidad es...de brutos, como dice mi pana Tito Fernández de WN. Mi problema con el rant de Miguel es que me parece algo selectivo, especialmente cuando muchos todavia esperamos una explicación/resolución sobre el paradero del dinero y las obras de Lot Ek y otros participantes del Proyecto de Arte Público. Back then...nunca lo vi protestando por el bien de la Cultura--ni a Celina tampoco. Por eso de, aquí más recuerdos: 








3. Arte del Estado/ Lamentablemente tengo que decirte que estas jodio


Petras es la única galería privada en la historia del arte que aparentemente recibe fondos públicos (tus chavitos) y ayuda del gobierno para asistir a una feria comercial de arte. Pero son tan y tan bobolones, que todo ese poderio (de la Cultureta) a la que le dan las gracias en su grandiosísima tarjeta de navidad (incluyendo a los Ferré, Cucusa, Plaza Las Américas, el ICP y Chiquitota) no les sirvió de nada, porque no vendieron nada. Que raro, es como si la Petras se creia que asistiria a Documenta representando a Jeff Koons. Lo que no entiendo todavía es como necesitaba tanto dinero y ayuda espiritual para asistir a una feria tan barata como Scope. Lo más loco es como galerías sin el mollero económico y jovenes como 356 sí vendieron arte. Pero lo más loco y loco es ver a Giselle Blondet en esas fotos. Me imagino que para Ralph Vazquez, el super curador on and off de Petras, ella es el equivalente a Charles Saatchi. WTF!? De cualquier manera le deseamos los mejor a la galerina, esta en buenas manos. A lo mejor, si eso de vender cucharas no funciona, Fortuño y los Ferré le consiguen un trabajito de maletera de la Fischler. 


4. Lilliana Ramos Collado quiere ser tu amiga en Facebook


Bendito...es que no le han regalado exposiciones pre-curadas ultimamente y debe estar aburrida. Walter! Montale otro show por favor!



Las Mujeres de Miguel Figueroa



de la serie Jamón de Mar publicadas en la revista Vice


¿En qué se parece Miguel Figueroa a Pedro Almodovar? Ambos entienden a las mujeres y son capaces de traducirnos esa complicada existencia con sus imágenes. Categorizar el trabajo de Figueroa como "hip" o "fashionista" es un error. Es cierto que Figueroa se gana la vida como director artístico y fotógrafo en revistas que glamorizan el deseo carnal sin embargo, sus fotos tienen un peso emocional y un feeling que nos es reconocido. A veces tan simple como una canción de Silvio Rodríguez permeando una reunión familiar cerca del mar. Su trabajo raya en lo estrambótico y lo documental aunque nunca podemos descifrar la localidad específica donde se desenvuelven sus sujetos. La belleza no se nos presenta abusivamente; las mujeres no son objetos de deseo, es una belleza no tradicional, respetuosa y adulta. Figueroa retrata a su sujeto con equipo variado, Polaroids, película de 35 y diapositivas de tungsteno, creando efectos azulados y difuminados parecidos a los colores gastados encontrados en revistas, postales y afiches de antaño. Para lograr su propuesta Figueroa utiliza el color con presición, economía de contraste y escala física manejable-- muy diferente a los albumes digitales de recuerdos que muchos "posteamos" en Facebook. 



En una serie presentada en la exposición  Estéticas de la Vida Diaria (curada por su inseparable amiga Marina Reyes) el artista puso en escena momentos claves de su niñez con las mujeres que lo criaron -- madre, tía y abuela. "Con mi abuela era todo el rollo de comer, la cocina y fuimos a la casa antigua suya, que ahora está abandonada, e hizimos fotos." nos explica. "Con mi tía...era su  momento de vanidad, así que re-cree el tocador tal como lo tenía cuando era pequeño...ese era nuestro momento sagrado."  



Estas fotos de las mujeres en su vida son momentos íntimos y autorretratos de recuerdos con los cuales el espectador se puede identificar fácilmente. Otras series se enfocan en la sensualidad de una acción, un momento, una pieza de ropa, la textura del aire o una fiesta. Aquí la chica "next door" tipo American Apparel se nos presenta indefensa como un actor sin líneas que recitar. Lo que separa a Miguel Figueroa del resto de los "fashionistas" es la aparente facilidad con la que logra moldear sus sujetos, ya sean seleccionados por él ó por su editor. Solo basta fijarse en la chica de Jamón del Mar posando con un anticuado traje de baño. No hay duda que la modelo guarda un extraño parecido a Marina Reyes, su gran amiga. Una apropiación de esencia que logran solo pocos artistas.








instalación de Miguel Figueroa en La 15
expo Estéticas de la vida Diaria, curada por Marina Reyes












Miguel Figueroa
serie Splash (1984)



Miguel Figueroa 
 Adriana





            

















arriba: Torbjorn Rodland (serie "nudists" 1999); abajo: la actriz y sex symbol Inglesa Jane Birkin 



La burbujita payolera de Tatiana Pérez Rivera y el Nuevo Día

cita de William Powhida en artículo de Damien Cave NY Times, diciembre 6, 2009




Christopher Rivera en el booth de 356, NADA
foto en The Fractal

Notas sobre algunas de las cosistas que Tatiana decidió editar, olvidar y payolear:


1. Myritza Castillo cita sin dar referencia a William Powhida  y Tatiana, como la reportera cultural cajita de pollo que es, no se da cuenta.
2. Tatiana decide no preguntarle a Petras sobre el regaño que se llevó de parte del director de Scope, ni de la escena dramática/ histérica entre ella y su "curador" Ralph Vázquez. La presencia de Petras fue bochornosa, una quincaya amateur tipo venta de pasillo en Plaza las Américas y, el hazme reir del fin de semana...no entendemos porque el Día se empeña en darle foro...por mi madre que debe ser la payola. La Petras también dice que se gastó sobre 35,000 pesos largos. No entiendo en que feria fue que los gastó porque en Scope no es...si algo, lo más que se pudo gastar en esa feria, con ese booth tan pequeño, son 17,000-20,000. Que cosa, la gran institución del arte de Puerto Rico no vendió. By the way, alguien le puede refrescar la memoria a Petras y explicarle que Galería Comercial y Punto Gris rompieron esa barrera del mercado internacional hace años participando exitosamente en las ferias de Basel, MACO y NADA. Petras no representa de manera alguna a la escena del arte; ella se representa a si misma y sus artistas...esto del arte no es lo mismo que las olimpiadas ni la política partidista del pais.

3. El entrelineas del comentario de Angel Otero es el siguiente: que la galería que lo representa  (Kavi Gupta) no le quiere vender a los coleccionistas mazetas de la isla...obviamente. Me parece super si recuerdan las pachotadas  de estos por aca durante NEXT.


4. Felicidades a Michelle Fiedler de 356. En especial a Yemayá, que estan empezando en esto y so far... so good. Recuerden que Scope es una feria de tercera, la próxima participación debe ser en Pulse, Nada o Basel...la movida es hacia arriba, no hacia los lados ni hacia abajo.


5. Tatiana decide hablar con Melvin Martínez y no con Arte Foundation...que raro, ya que Melvin no es galerista y Arte Foundation fue la única de todas las galerías boricuas en recibir la atención de la prensa internacional. Ver Artinfo. 



"The Arte Foundation from San Juan, Puerto Rico had curated for its booth a provocative show called “Reality Check” — but as of Wednesday afternoon, it hadn’t led to any check-writing. The organization’s Raimundo Figueroa was hoping an institution would show some interest in Dominique Rousserie, whose work the Centre Pompidou bought recently, but stressed that he couldn’t afford to be too picky. “We need to sell,” he said."
Para más información objetiva y crítica (aunque Lilliana Ramos Collado no lo quiera aceptar) sobre las ferias en Miami visiten : The Fractal y MSA . Nuestros blogs reportaron en vivo todo el fin de semana...y sin payola.





Por Tatiana Pérez Rivera / tperez@elnuevodia.com

Se tambalea. Hace malabares mientras camina por la cuerda floja, pero el mercado del arte se niega a desplomarse ante los malos tiempos.
“La burbuja del arte nunca se rompió, sólo es más pequeña”, opina la artista puertorriqueña Myritza Castillo quien asistió a la feria de arte contemporáneo NADA que tuvo lugar en Miami, paralela a la edición 2009 de Art Basel en dicha ciudad.
“Los íconos del arte que vendían un millón quizá vendieron $500 mil y todavía es mucho”, opina la artista que bajo el booth de Galería 356 presentó una instalación que incluía una maquinilla en la que el público contaba anécdotas de la feria.
La mayoría de los entrevistados coinciden en que la gente miró y compró... aunque tímidamente.

“A mí me fue excelente”, dice, de otra parte Michelle Fiedler, propietaria de Galería 356, la cual junto a sus artistas Elsa María Meléndez y Christopher Rivera asistió por primera vez a la feria NADA.
“Vendí más o menos lo que esperaba y a clientes nuevos de Estados Unidos y Europa. Como no sabía qué esperar superó mis expectativas. Lidiamos con artistas jóvenes así que los precios eran bastante accesibles, las más caras llegaban a los $6 mil”, agrega Fiedler.
Ésta agrega que de conversaciones con otros galeristas en la feria y de los boletines que los organizadores de la misma emitían tuvo la impresión de que “las cosas mejoraron un poco”. “Ellos mencionaban que había un incremento en ventas con respecto al año anterior; se estaba pareciendo un poco más a lo que era antes”.
“A nosotros nos fue bien, pero no como esperábamos”, comenta Gretchen Ruiz, propietaria de Galería Yemayá, quien llevó a Scope Art Fair obra de los artistas Jorge “Rito” Cordero, Cecile Molina, Migdalia Luz Barens, Carolina Caycedo y Edgardo Larregui.
“Si participas te tomas un riesgo, pero a la misma vez te das a conocer en el mercado internacional y esa era nuestra intención. Es algo que tienes que hacer sin pensar en si vas a vender o no. Uno paga un dinero para mercadear su espacio y en eso hicimos muy buen papel”, resalta Ruiz.
Constatar que están “al nivel de otras galerías del mundo” les brinda “confianza y motivación”. “Presentamos arte de calidad”, enfatizó la galerista.
“Para nosotros fue una gran oportunidad de exponernos a los ojos del mundo. No vendí nada, pero me pidieron mucha referencia de artistas como Imel Sierra y Tony Bechara”, destaca Sylvia Villafañe, propietaria de Galería Petrus, que asistió a Scope Art Fair con la colectiva “Happiness: From Chaos to Precious” que reunió a los antes mencionados así como a Bernardo Medina, Bobby Cruz y Liliana Porter y que perseguía atraer atención hacia la Isla como país productor de arte.
“Es un gran sacrificio para una galería hacer esto en este tiempo, pero es la mejor manera de entrar al mercado internacional”, opina Villafañe quien conoció nuevas caras en el mundo del arte.
Dice que resulta cuesta arriba asistir ya que la galería asume el 80% del gasto. “Contando pasajes, estadía, dietas, alquiler de espacio, transportación, empaque y seguro de las obras, promoción, anuncios en revistas especializadas y personal extra para atender el booth la suma llega a $35 mil”, revela sobre la asistencia al evento al que además acudió Arte Foundation, entre otros.
Aunque reconoce que el movimiento de venta fue “bastante lento” y que vio muchas obras siendo empacadas de regreso a casa, quedó encantada “con la feria y con lo que puede ofrecerle al arte de Puerto Rico”. “Hay que estar allá. Tengo compromiso con Scope para Art Basel Suiza y estoy considerándolo totalmente”, declara Villafañe.
Palabra de artista
Melvin Martínez estuvo con la galería Yvon Lambert en Art Basel Miami, feria donde también se vio producción de Enoc Pérez y Allora & Calzadilla, entre otros.
“Sí, mi booth vendió y me fue bien”, acepta Martínez, “no había muchos coleccionistas que llegaran en sus jets, pero llegaron otros además de curadores y especuladores. No vi muchos coleccionistas europeos, pero sí hubo más latinoamericanos”.
Tanto se especuló sobre el fin de la burbuja del arte que, según Martínez, la ansiedad era evidente cuando se abrieron las puertas. “Parecía como si estuvieran jugando a chico paralizado: estaban a la espera”, recuerda.
Ángel Otero, reciente ganador del Annenberg Fellowship, aún está “pasmao”. Su exhibición en solitario en la feria NADA con la galería Kavi Gupta, vendió todas sus piezas en la noche de apertura. Los precios oscilaban entre $5 mil y $15 mil.
“Era mi primera vez en una feria y la experiencia fue bien chévere. Pero no sólo yo vendí, otros artistas también vendieron todo en su apertura. Conocí coleccionistas boricuas que me felicitaron, pero como llegaron tarde no pudieron llevarse nada mío”, subraya el Otero.
Su galerista, Gupta, manifiestó a la publicación digital www.theartnewspaper.com que “las personas quieren ver trabajos de calidad de artistas jóvenes realmente buenos, a precios accesibles y eso es lo que traje”.
Karlo Ibarra disfrutó el espíritu que reinaba en Photo Miami 2009.
“Nos fue bien porque la estética de esa feria es bastante similar y lo que presentamos fue bien diferente. Presenté dos vídeos y se acercaron muchas personas de Europa a preguntar porque conectaron con el trabajo”, dice sobre piezas como “Aspiraciones” y “Crossover”.
Ibarra considera que el consumidor fue menos tímido. “La gente asumió la crisis económica y creo que están pensando que la última la paga el diablo”, opina.
“Fue bueno estar en NADA porque es un puente para luego llegar a Basel”, comentó Christopher Rivera, quien acudió con Galería 356, “lo mejor fue que mi trabajo (la serie “Fighters”) lo compraron personas que desconocían mi obra. Lo importante es darlo a conocer”.
Cecile Molina se estrenó en la feria Scope Art Fair con su instalación “Rainbow Antroposeo”. “Yo pienso que el feedback fue fenomenal. Había coleccionistas de Londres, Miami y Latinoamérica interesados en la propuesta que presenté. Espero que lleguen las invitaciones”, culmina igual de esperanzada que sus pares.

Graduate Open Studios en el Art Institute




Aquí los dejo con mi nueva reseña de los Graduate Open Studios at School of the Art Institute of Chicago...hablamos de la talentosa Nora Maité Nieves....leer en Artnet:


El MAC no es un Museo, es un Centro Cultural




Lo que se sigue negando hacer la prensa mainstream... lo hacen los blogs y Karla Ostolaza en Fractal...aprieta el enlace para leer este landmark de nuestra prensa cultural : 





La reacción de Alex Trujillo,  colaborador del Box y responsable por descubrir mucha de la información de adentro del gobierno sobre el MAC,  es la siguiente:




¿Qué diferencia hay entre el MAC y el Museo de las Américas?  




Ambas instituciones  alquilan sus salas para exhibiciones pero bajo nombre de "museo". Es hora de empezar a llamarlos por lo que son: Centros Culturales. Los Centros Culturales se prestan y se alquilan para diversas actividades de la comunidad--ya sea la comunidad artistica, la comunidad empresarial, la comunidad universitaria, etc.  Los Centros Culturales son administrados por un personal minimo: Director, Secretaria, Cuerpos de Voluntarios, Guardias de Seguridad y Conserjes de Limpieza. De ahora en adelante a llamar las cosas debidamente:  el CCAC (Centro Cultural de Arte Contemporáneo).  El "museo" de las Américas sería el CCA (Centro Cultural Las Américas). 



Bajo esta nueva clasificación Lilliana Ramos Collado (la "curadora" experta en asuntos literarios) formaría parte del Cuerpo de Voluntarios del CCAC. Así nos evitamos todo tipo de conflicto, malos entendidos y botaera de fondos públicos. No es nada peyorativo ser un buen Centro Cultural al servicio de la comunidad.


Supratemática en La 15 Curatorial Space

odd mix : Rum piraguas at La 15







Myritza Castillo




Kristene Serviá



SUPRATEMÁTICA 
LA 15 Curatorial Space
jueves 5 de noviembre

According to the press release “SUPRATEMATICA explores ludic concepts in consumerism, information, encoder-decoder, the end of a story and even gets to deny postmodern discourses.” Fortunately, this random mix match of ideas were nowhere to be found physically or conceptually in the exhibition. As a whole, the concept was so randomly related that you couldn’t help but wonder if it was an excerpt from a different exhibition altogether. Another problem was the absence of titles.


Works by two noticeably distant generations of women artists where shown across each other: Inés Aponte and Dhara Rivera (representing the 80's) and Kristine Serviá and Myritza Castillo (stepping up to the plate as the fresh contingent). This offering illustrated an obvious rift between what's considered to be an established and an emerging artist, and for all the pretentiousness found in press release, this alone could’ve worked quite well as a characterization of the show. 



Dhara Rivera


Inés Aponte presented a series of small drawings on patterned paper from which an equal number of animated sequences were shown on a looping DVD player. The framed works exhume that typical aura contained in artifacts made by mature artists--her particular aesthetic exerting the powerful pull of experience on the observer. A whimsical museological display by Dhara Rivera was a pleasant surprise. Made up of tiny animal body parts, carefully colored through intricately weaved red coverings, and are displayed under a glass top.  Six framed black and white photographs of different specimens complete the installation. Rivera’s ensemble echoed the usual neurotic ordering of taxonomic language.


Kristine Serviá’s squared illustration of an urban landscape (on drafting paper) was successful in terms of atmosphere and depth, but hardly impressive given the vibrant, unavoidable and graphically masterful graffiti scenes and lineal clusters we have become accustomed to seeing in urban San Juan. Recent public murals by NEPO, ISMO and SON have indisputably influenced many in the scene. On a smaller scale Servia suggest a life-size installation of sorts—with the hum and peeking-through-power-lights of machines in a dark computer lab—set to a dark ambient soundtrack. Other symbolic geometric components that look like boxes, packaging material, empty billboards, empty booklets and a tangled web of cables, deal gracefully with incompleteness-- ambiguously located between accident and intention. 


Rounding up the exhibition was Myritza Castillo’s interactive "typewriter and paper" installation. Here visitors could write their own narrative on a long roll of tracing paper, each participant collaborating with the artist in what appears to be a work in progress. I was more interested in experiencing this vintage machine in full aesthetic function, an action that proved a bit clumsy, especially for our keyboard generation. For those not wanting to be involved  in the performative configuration, three nice and delicate watercolors of the typewriter were a welcomed alternative.


Javier Román is an artist, architect and editor of Entorno

photos courtesy of Edwin Medina and La 15

La que vende cucharas....






...ahora quiere trabajar para tus hijos en el Departamento más corrupto y batatero de todo Puerto Rico: El Departamento de Educación. Ni hablar de los serios conflictos de intereses si es que esto se cuaja con tus chavitos....aprieta la cita 'pa que gozes la lectura y el glorioso photoshop:



"... She has a more ambitious plan: to create a n

art educational program in all schools .

“In life we have to look for beauty in art ,

music, and culture in general to become

better human beings,” said Sylvia.   

Customer Service por Thurdmon Capote












especial para el Box
Customer Service
Hace unos días recibí una llamada donde me ofrecían un sistema de internet inalámbrico. De acuerdo al vendedor, este sistema funcionaba mucho más rápido que el presente. El vendedor me dijo que con sólo enchufarlo, el aparato funcionaría y que tendría catorce días de prueba para decidir si finalmente aceptaba el servicio. Con cierta rehunencia lo acepté, aunque el precio me pareció una ganga. A los pocos días recibí una caja que contenía el nuevo artefacto, pero para mi sorpresa las instrucciones me parecían inentendibles, tanto en inglés como en español y las ilustraciones del manual no concordaban con el aparato que tenía en mis manos. Llamé al “Customer Service” y después de oprimir varios botones donde me ponían varias grabaciones publicitarias “i-li-mi-tadasssss”, me contestó una chica con acento sudamericano. Luego de explicarle mi situación, ella me dijo que simplemente enchufara el cablecito que parecía un cable de teléfono color negro al costado de la caja. Busqué por todos los costados de la caja y no había enchufe alguno. Se lo dije:

-“Señorita, perdone, pero la caja, el modem que ustedes me enviaron, no tiene enchufe alguno por ningún lado.”

-“Señor, déle tres vueltas más y mírelo bien. El enchufe se parece a un enchufe como el de su nevera. Tienes que estar ahí.”

Le di las tres vueltas, lo miré por debajo y después por encima y le dije:

-“Señorita, le he dado las tres vueltas y además lo miré bien visto por debajo y por encima y le digo, no hay enchufe alguno.”

-“Señor, mírelo otra vez. ¿Lo está examinando bien?”

-“Sí...”

-“¿Lo vé...?”

¡Click! Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu. La conexión se fue. Volví y marqué el número del “Customer Service” y volví a escuchar las mismas grabaciones “i-li-mi-tadasssss” y una música de un guitarreo en overdose de los Gypsi Kings, para luego contestarme un hombre con un acento a lo mexicano.
-“¿En que le puedo ayudar?”

Volví a explicar mi problema y el hombre me dijo:

-“¡Híjole! Hay un dispositivo en la parte posterior del modem. Observe y por favor, muévalo hacia la derecha.”

Encontré el dispositivo y lo moví hacia la derecha como el caballero me dijo. Luego prosiguió:

-“¿Señor, ve usted si las luces del “Power” y del “Connect” están parpadeando y si lo están, dígame de qué color son?”

-“Pues... son color...”

¡Click! Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu. Otra vez, la conexión desapareció. Ya, un poco encabritado... perdón, debo decir: encojonado. Volví a llamar a “Customer Service” y salieron las mismas grabaciones de costumbre, “i-li-mi-tadasssss” y una horrible música de Calle 13 donde hablaba de culos y bichos y dale por atrás, para luego contestarme una voz de joven dominicano.

-“Buenas tardes. ¿En que le puedo ayudar?”

Volví, ya algo cansado a explicarle mi tribulación técnica y el técnico me dijo que esperara unos minutos en lo que el verificaba mi geografía para averiguar si había señal de satélite en mi posición longitudinal. Mientras esperaba, me pusieron una ópereta de Andrea Bocheti, que ya me estaba reventando los nervios, hasta que al fin:

-“Señor. Gracias por esperar. Sucede que en el lugar geográfico en donde usted se ubica, lamentablemente, no hay receptividad.”

-“Gracias compañero”, le dije y añadí: “... y que viva la República.”

A lo que el técnico me contestó:

-“¿República? ¿Qué república?”

Y le contesté:

-“No, nada. Ninguna. Gracias por ayudarme.”

Enganché y seguía algo molesto con la maldita caja, con los Gipsy Kings, Calle 13 y el jodido ciego. Enpaqué todo el aparato, cables y gomitas, manual y etc., asegurándome que todo estaba en orden. En el camino hacia la tienda en el Mall la carretera estaba ataponada de tránsito. Al llegar al estacionamiento me percaté de que había tardado cincuenta minutos en un viaje que de otra manera me hubiése tardado quince minutos, a lo máximo. Ya, adentro del negocio del cable noté que todos los empleados eran jóvenes, bien parecidos, tanto las hembras como los machos y todos vestían el mismo uniforme, camisa azul y pantalones negros, bien ajustados y ceñidos, como modelos de ropa. En el counter de Información y luego de dar todos mis datos y explicar el porqué deseaba entregar la caja y no aceptar el servicio, me enviaron a sentarme y esperar. Apenas habían clientes y estaba yo solo en ese momento cuando advertí, en una pantalla tipo plasma, que estaban dando un concierto de Michael Jackson, el mismo que habían enterrado tres días atrás luego de haber estado su cuerpo congelado por un mes y una semana por razones que ni me importaban. Pensé en la pedofilia y en la desgracia de alguien que había siempre querido ser blanco, cuando nació negro. Bueno, mi atención diambulaba entre los biricuetos del de gloved one y los empleados, que como hormiguitas, caminaban de aquí allá como simulando estar ocupados en cosas o cositas importantes. Conté los cubículos y eran ocho, con ocho computadoras para atender a los clientes, pero sólo había uno atendiendo a una familia que lucía preocupada argumentando algo. Volví mi atención a la pantalla y allí estaba el “uniguanteado” cuando éste se desaparecio por debajo de una manta que le tendieron los bailarines y luego apareció trepado en una torre mecánica y rodeado de humo artificial. El “uniguanteado” gritaba y gritaba mientras se arrancaba la camiseta y los niños, abajo, se destrozaban de llanto. Pensé en un político nuestro que hacía lo mismo pero en lugar de pegar chillidos de loca descocada, clamaba ser Dios, Cristo, Ghandi y Luther King, diciendo que él era de tó’ mesclao, como el arroz con ... espaguetis. Los empleados bien ceñidos seguían caminando y apresuradamente parecían felices en sus labores, cuando en la pantalla el “uniguanteado” bajó de la torre en un aparente paracaidas y comenzó a dar pasos a lo “moon walk” y a dar volteretas como un trompo imparable que parecía iba a salir volando o a cavar un hoyo en medio del entarimado. Pero nada. Oigo un coro a mis espaldas y cuando me viro eran cuatro empleados que hacían el “moon walk” al unísono, a la vez, que cantaban: “Beat it, beat it, just take the wacamole and beat it, it!”, o algo por el estilo. Reían a carcajadas y luego de dar un brinquito se chocaban las manos a la manera del baloncelista Carlitos Arroyo cuando brincando tiraba y encestaba desde el área de tres puntos. “¡Seriedad en el trabajo, por favor!”, pensé, pero cuando volví mi vista noté, a través del cristal de una oficina, que el gerente estaba manoseándole los senos a una empleada mientras a la vez hablaba por celular. Me vinieron a la mente aquellos versos de Palés Matos: “¡Piedad, Señor, piedad para mi pobre pueblo donde mi pobre gente se morirá de nada!” No hay remedio. Sentí la hiel agolpárse en mi boca y mientras aquel seguía manoseando y el otro continuaba con los chillidos en la pantalla me levanté como impulsado involuntariamente y casi me arroje frente a la cara de uno de los que acababa de bailar, explicando por quinta vez mi caso. El tipo me miró con expresión de extrañez y me volvió a repetir lo que la del counter me había dicho hacía treinta minutos atrás. Volví a sentarme. La de los senos manoseado salía alegre de la oficina y el tipejo del celular chocó su vista con la mía, la que rapidamente revolví sin casi percatarme. Por fin, el único empleado que atendía a la clientela llamó mi nombre por el altoparlante. Me senté y por sexta vez conté mi historia. El tipo, sin contestarme, comenzó a dar en el teclado haciendo gala de su conocimiento en los haberes y luego me extendió su teléfono para que hablara con otro ¿representante?, ¿bailarín?, ¿mancebo manoseador?, ¿reina de belleza?, ¿modelo de magacín? Pero esta vez la comunicación no se cortó. Lo que se cortó fue el entendimiento. Pueblo de idiotas, compuesto por idiotas. Al fin di de baja el servicio, mientras Michael Jackson caía de bruces sobre el piso y su naríz artificial salía volando perdiéndose entre la llorona fanaticada. Al mes me llegó una cuenta de ciento nueve dólares.

-“¿Customer Service?”

-“Jalouuuu ...”

-¡Click! Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu ...”


Por Thurdmon Capote 2009




Omar Velázquez: Desde la Cuneta






There can be no doubt of my admiration for Omar's work, I even own Polizontes, a very impressive woodcut he made nearly three years ago. Back then I felt Omar was probably the most relevant "visual" artist of our little colony, his use of printmaking techniques and socio- political imagery on recycled materials has always been right on target. But, his recent show (Desde la cuneta...) I could not grasp. To be honest, some images that have been published online so far look much better than the actual show. The main problem is how uncomfortably crammed everything is the tiny space of Galería Guatibiri. During opening night it was difficult to tell whether the stench coming from the oversized and seemingly improvised shelter-installation was intentional, a byproduct of the reuse of found materials or if it was just B.O. of sweaty spectators in a typical humid Caribbean evening. Works on paper are powerful yet somewhat unresolved due to the uneven interplay among scale, medium and splatter. The outcome is familiar and ambivalent. Not to say the resulting aesthetic is unacceptable or inappropriate to the subject matter, but there was a real cardboard shelter in the street a couple of steps from the gallery-- mattress included-- and having seen it on my way to the gallery downplayed Velázquez intentions. Even more so when the title of the show, no pun intended, includes the word cuneta (gutter or cradle). Other objects in the installation include a flickering television and a dirty lamb carpet—the colony’s emblematic animal in its coat of arms—that looks like a caricature of infantile commodity for viewers to step on. A life - size Puertorican flag made with recycled plastic cups —in a “country of litterers—is overkill and almost impossible to look at; once again, blame it on scale in relation to the exhibition space. 


At times Desde la Cuneta feels too theatrical, dramatic and disjointed for my taste. To the socially alienated though, the experience of seeing the edible bread-man installation, along with a makeshift shelter, might be overwhelming. On the positive side, the artist successfully presents the new Puertorican reality with a crude discourse. Velázquez not only positions himself at the forefront of printmaking in the island, he kidnaps its mummified remains from the frozen cultural discourse of museums and cultural institutions and crashes it deep into the gutter, drags it along piss and junk, and leaves it tainted with the stench of dried up beer. Fitting enough to what Puerto Rico has become. Desde la cuneta is a powerful show in the wrong exhibition space.

Observations on Desde la Cuneta by Omar Velázquez at Galería Guatibiri (a production of The Store House Group)   
Javier Román is an artist, architect and editor of Entorno
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related links: Papel y Ciudad en el  MUAC    La incoherencia de lo Coherente en Prinardi